22/03/2026: China Garden, ¿por dónde empezar? Llegamos con un grupo muy grande y el personal parecía haber recibido una explosión.
Nos sentaron en un montón de mesas improvisadas a toda prisa; ¡no era la primera vez que íbamos! Sin rodeos, los menús aparecieron en nuestras manos como por arte de magia, como si el Correcaminos los repartiera, con una velocidad y agilidad increíbles.
Las bebidas, servidas rápido y frías, recién hechas. Vimos que atendieron a otros grupos más pequeños antes que a nosotros, pero éramos un grupo grande, todos ansiosos por una suculenta comida china. Me imagino que todo el equipo tuvo que concentrarse al máximo para que todo saliera bien.
Nos tomaron nota de la comida y todo fue extremadamente apresurado, casi como si estuviéramos pidiendo en el metro de Londres a las 17:00 del viernes antes de Navidad, ya saben, ese día en que todo el mundo se olvida del labubu, el plato favorito de sus hijos mimados.
No nos sirvieron todos los entrantes primero, y yo personalmente esperé con un plato solo de guarniciones hasta que llegó mi plato principal, pero la velocidad con la que salieron los platos fue sensacional; el camarero debía de estar en plena forma, ¡mucho más rápido que el vuelo de Ryanair de camino aquí!
En general, la comida estaba riquísima, cocinada a la velocidad del rayo, y además atendieron a un grupo grande de borrachos, ¡no me puedo quejar! Por 40 euros por persona, propina incluida, este sitio es una auténtica joya. Trae a tus hijos, trae a tus amigos, pero no vayas en una primera cita: ¡no tendrás ni idea de cómo se llama la otra persona antes de que se lleven los platos!
01/03/2026: Pedí una sopa wantán casera con carne encebollada. Precio justo. Buen sabor. Buen servicio.