13/12/2025: Buenos días.
Dos o tres veces al año nos reunimos 6 amigos para comer y esta vez quisimos probar este pequeño restaurante de Segur de Calafell. Vamos con la reseña. En primer lugar, 5 estrellas por la hospitalidad y simpatía de la propietaria, sin duda el alma del bistró. En segundo lugar, 5 estrellas para el ambiente. En el interior creo que conté tres mesas con holgado espacio para comer comodamente mientras se disfruta de las conversaciones con los compañeros, es algo que valoro muchísimo, pues no como a gusto en los locales donde reina un murmullo constante y elevado donde es imposible entender lo que nos dice nuestro comensal más cercano. Comimos muy a gusto y muy cómodos. En el exterior hay un cenador con más mesas, pero nosotros somos de no exhibir nuestras comidas. Y en tercer lugar, la comida. Del menú de 25 euros, yo elegí los hojaldres de pollo de primero. Muy buenos y la cama de ensalada era superior, pero hubiera agradecido un par de hojaldres más, aunque eso incrementara el precio del plato o del menú. Me gustó mucho y lo disfruté. De segundo me pedí canelones de sepia con mozzarela. Muy buenos también y la ración me pareció muy correcta. Por ponerles un "pero" había zonas en las que el exceso de sal estropeaba la experiencia, pero no era el plato en sí, solo en algunos puntos concretos. Para terminar, de postre, pedí un chucho de crema casero. Muy bueno, pero mínimo. Como con el hojaldre de pollo, hubiera agradecido un tamaño más "de chucho" aceptando un incremento en el precio. También mencionar que ha sido en uno de los pocos sitios donde el café era perfecto, no se si por la marca, la máquina o por el cariño que le puso Mary Herrera al hacerlo, pero en pocos sitios he disfrutado tanto de un solo sorbo de café (lo pido más corto que las mangas de un chaleco). Salí muy contento y con ganas de volver con mi mujer, amigos y familia. El precio fue de 43,75 euros por persona, pero en él están incluídos los vinos, cocacolas, cervezas, patatas chips y olivas que tomamos en la terraza antes de comer. Así que quiero agradecer a Mary Herrera el fantástico viernes con que nos deleitó a mis amigos y a mi, y ya les digo que no es fácil aguantarnos mucho rato juntos.
Aviso para navegantes:
No dejen de pedir una olivas. Son olivas normales y corrientes, pero las risas que nos echamos con los palillos para pincharlas (o no pincharlas) no tiene precio. jamás vi a una oliva hacerme una peineta. Un saludo y muchas gracias.
09/11/2025: Mil veces pasaba por este lugar y no podía imaginar que es una perla maravillosa! Los platos están tan bonitos y la combinación de los sabores está increíble! La ambiente, el servicio, la comida - todo es nivel Dios! Recomiendo a probar y regresaremos seguro!