Te cuento: fui hace poco a Pub Rodalosa y, sinceramente, me flipó. Desde que entras se nota que no es el típico bar de copas agobiante. Es amplio, con distintas zonas, así que puedes elegir si quieres charlar tranquilamente, hacer un poco de “turismo de pista de baile” o directamente darlo todo sin que nadie te empuje cada cinco segundos. Libertad total, vamos.
La música es reggaetón del bueno: de ese que te sabes casi sin querer y que te pone a bailar aunque vengas con cero ganas. Hay una mezcla muy guay entre temazos de ahora y clásicos de los que levantan hasta al más tímido. Y ojo al detalle: tienen una pantalla enorme que hace que sientas que todos estáis en la misma fiesta, como si fuera un fiestón compartido en plan "colegueo máximo".
Tema bebidas: las copas están súper bien servidas, no son de esas que parecen agua con color. Buena cantidad, bien presentadas y se nota que no escatiman en calidad. Además, el personal de barra va a mil por hora incluso cuando se llena, y siempre con buen rollo. Eso se agradece un montón.
Lo malo: El aire estaba a tope y hacía frio, por eso no le doy 5 estrellas.