Una fría noche de Noviembre nos encontramos por casualidad en este bar muy bien ubicado en el centro de Oiartzun. El servicio, muy amablemente, nos advirtió de que cabía la posibilidad de cenar. Por ende, nos decidimos por unas croquetas, la ración de nachos con pulled pork (no dejéis de probarlas 😋) y el famoso bocata de lomo completo. Todo estaba para chuparse los dedos. Gracias a Xabi y a todo el equipo del Kastro berri taberna por acogernos tan cálidamente. Nos veremos pronto.