Buen restaurante cerca de la playa. La paella y el fish and chips estaban muy buenos y las raciones eran generosas. Los batidos son muy buenos y económicos en comparación con otros restaurantes. Los camareros son amables y hablan varios idiomas.
Éramos una familia de 10. Nos contactó un señor muy amable del norte. Comimos allí un día y quedamos encantados, tanto con la comida como con el servicio.
Así que volvimos la última noche antes de irnos. ¡Siempre hay un ambiente genial! Gracias por los chupitos de vodka con caramelo ;)
Los normandos os lo agradecen :) Ya sabremos adónde ir cuando volvamos.
Un restaurante muy agradable, con ambiente familiar y un servicio excelente. El filete estaba sorprendentemente bueno (en la carta figuraba como chuletón, pero no lo era) y la lasaña estaba exquisita. El lugar es muy agradable, con su ubicación junto al mar y su ambiente informal, aunque en ocasiones nos molestaron los vendedores ambulantes (que siguieron siendo amables a pesar de que les dijimos que no). Como cliente habitual, lo recomiendo para una comida relajada y un buen rato.