Como aquí habitualmente ya que está cerca de mi oficina. Es un Bar/Restaurante con menos de día (a 12€) y desayunos. La comida es casera y al margen de gustos está bien. Susana que está en la cocina ha mejorado sustancialmente la experiencia aquí. Hoy pedí una sopa de puchero (casera por supuesto) y un Filete de cerdo que en esta ocasión lo han puesto con guarnición de Papa Asada. Muy rico todo. Para el día a día es lo más cercano a comer en casa. Los camareros que son los dueños (Francis y Miguel), en principio son muy secos pero cuando los conoces ves que son normales. Recomendable !!!