Comida increíble. Probé el shish taouk. Ambiente precioso. La decoración, la música y la amabilidad de la camarera. Fui dos veces. Merece la pena probarlo si te alojas allí.
Hacía tiempo que quería probar un restaurante Libanés y me lo encontré por casualidad cerca de donde estaba alojado durante mis vacaciones en Granada.
La verdad es que me sorprendió gratamente, el falafel estaba muy bueno pero lo que me sorprendió muy gratamente fue una crema de lentejas que estaba espectacular, el resto no deja de ser comida a la brasa preparada al estilo libanés, pero que podría ser turca, siria o griega y no notarías practicamente la diferencia.
Muy recomendable si estás por la zona porque las cantidades son correctas, el precio es muy razonable y la calidad es muy buena. Tienen una carta bastante variada y muchas cosas interesantes para probar si eres de por allí y puedes ir en más ocasiones.
Si vuelvo por Granada repetiré seguro.