El sitio es muy bonito, con vistas espectaculares. El servicio en cambio dejaba mucho que desear. Pedimos una botella de vino, 3 platos para compartir entre adultos y un plato de pasta del menú infantil. El vino nos lo trajeron abierto ya. Trajeron los 3 platos para los adultos a la vez, y en ese momento nos informaron que la pasta iba a tardar mucho, ya que el cocinero tenía mucho trabajo por las otras mesas. Había solo 3 mesas además de nosotros por lo que no entendimos nada. En su lugar pedimos una pizza margarita, que tardó solo 10 minutos en llegar, pero tenía mucha pinta de ser precocinada tipo casa tarradellas. Por los precios que manejan, creo que la comida y el servicio no estuvieron a la altura.
Pedimos pulpo, sepia, lubina, zamburiñas. Todo buenísimo y super bien de precio sobre todo la lubina. Ambiente muy bueno, tranquilo y muy bien servicio gracias a la camarera.
Hemos comido de maravilla. Hora 15.15h. Nos han atendido estupendamente.
El hotel esta muy bien, con una piscina y tumbonas que invitan a relajarse.
En abril nos alojamos en este hotel y estuvimos encantados.