27/03/2026: Cocina sencilla, casera y cotidiana, sin nada destacable. El bistec de cerdo (9 €), tres lonchas finísimas, estaba demasiado hecho. La carne de cabra (12 €), en cambio, estaba muy tierna y sabrosa. La ración de patatas fritas (5,50 €) para dos personas era insuficiente. Seguramente, al pedir carne, uno esperaría que incluyera arroz, patatas fritas o una ración de verduras. Al parecer, no... Una ensalada para dos (10 €) consistía en unas pocas hojas, un poco de cebolla picada, seis aceitunas, unas rodajas de tomate y una cucharada de maíz. Media botella de vino blanco (6,50 €) de la caja grande tiene un precio desorbitado comparado con otras experiencias en la isla.
No tenían carta con los precios, o no quisieron proporcionarla; extraño... Así que la sorpresa llega al final, con la cuenta. Comida sencilla e insuficiente, y aun así nos llegó la cuenta más cara. O bien cobran precios diferentes a locales y turistas, o bien el precio es personalizado. Dan la impresión de no ser una trampa para turistas, pero claramente lo son. El servicio es amable, la decoración y el ambiente algo austeros, pero la relación calidad-precio es pésima. Es una pena, ¡pero podría ser mucho mejor!
19/03/2026: ¡Qué gran descubrimiento este restaurante! Comida casera, local y deliciosa. Servicio eficiente y amable, todo en un ambiente auténtico, muy alejado de los restaurantes turísticos de la zona.