Llegamos sin reserva, el domingo de Semana Santa, y 3 camareros que nos vieron allí parados a la espera, muy atentos nos dijeron que a pesar de estar la cosa difícil nos harían un espacio.No esperamos en pie prácticamente nada, en 5 minutos ya estábamos sentados y atendidos.La comida estuvo muy bien, pero el servicio estuvo mucho mejor.Muchas gracias y esperamos tener la ocasión de repetir.
Pues yo hice parada de paso en el retorno a Madrid y la verdad es que todo fue perfecto. Atención, comida, ambiente...
Sitio tranquilo. Sin grandes lujos pero agradable. La comida, casera y bastante rica (el caldo a mí me supo a gloria...). Y el trato, bastante familiar. Así que aunque no sea estrella Michelin, es uno de esos muy necesarios.