Pues yo hice parada de paso en el retorno a Madrid y la verdad es que todo fue perfecto. Atención, comida, ambiente...
Sitio tranquilo. Sin grandes lujos pero agradable. La comida, casera y bastante rica (el caldo a mí me supo a gloria...). Y el trato, bastante familiar. Así que aunque no sea estrella Michelin, es uno de esos muy necesarios.
Sitio acogedor con muy buen servicio y comida riquísima. Comimos el menú del día en el que siempre ofrecen 4 primeros y 4 segundos. El rapante a la plancha y los chipirones riquísimos.
Recomiendo reservar ya que se llena a la hora de las comidas.
Hemos parado hoy a comer y nos ha encantado. Comida de diez a muy buen precio. Todo casero. Merece la pena parar si vas por la A52 dirección Vigo o Madrid