Vinimos a cenar porque no teníamos ningún sitio cerca. La muchacha de mostrador nos dijo que si queríamos una comida preparada teníamos que esperar media hora porque la compañera que cocina estaba descargando mercancía...
Como no estábamos dispuestos a esperar, pedimos bocadillos y comida preparada
- una pizza barbacoa con demasiado tomate triturado aunque la masa no estaba mal
- una empanada argentina de jamón y queso bastante densa
- un bocadillo de foccacia de jamón y queso que es lo que mejor estaba porque el pan estaba crujiente.
No es ninguna maravilla pero te saca de un apuro.