En mi opinión, la nata es mejor que la original de Belém. Es un lugar precioso y el servicio es rápido. Además, nos permiten grabar un video mientras preparamos la nata en la cocina abierta. ¡Genial y delicioso! Lamentablemente, a veces hay cola enorme.
Las tartas de huevo portuguesas son la mejor opción. Las probé en Oporto y estaban deliciosas. Ahora las he vuelto a probar en Lisboa y están igual de ricas. Acompañadas de un capuchino, son simplemente irresistibles. Tienes que probarlas cuando vengas.
El personal era muy entusiasta y comunicativo. Las tartas de huevo tenían un sabor muy delicado, muy diferente al de las del continente. ¡Sin duda, deberían probarlas!