23/02/2026: Un típico restaurante español que desde fuera no parece gran cosa, y donde todo está en español, incluida la carta. ¿Pero no es España? Nos recibió cálidamente la dueña, la única persona en el comedor, quien lo gestiona todo a la perfección con su marido, supongo, que también está solo en la cocina. La carta no es muy extensa, con mucho pescado, pero los platos son de muy buena calidad y a un precio razonable. También hay una buena selección de vinos. No se pueden reservar, así que se sirve por orden de llegada. Recomiendo este establecimiento.
06/02/2026: El lugar en la colina que te acompaña
La Cuevita Del Mar se siente como un secreto local guardado con el que te topas en lugar de buscarlo. Sin poses, sin intentos, sin historias que te vendan. Solo un menú en la pizarra en español y la tranquila confianza de que la comida habla por sí sola.
El anfitrión te recibe con calidez y facilidad, traduciendo el menú, preguntando qué te apetece comer y ayudando a preparar el pedido para que se adapte a tu apetito y estado de ánimo. Alguien que quiere que te vayas satisfecho, no impresionado.
La comida llega sin dramas. Pulpo a la parrilla a la perfección, tierno con el punto justo de carbón. Pámpano tratado con respeto, limpio y preciso, con papas canarias saladas al lado. Nada se esconde tras nada. Incluso el pan y el alioli se sienten bien pensados y discretamente excelentes.
En algún momento, te das cuenta de que la pizarra es toda la filosofía. Si está bueno hoy, está escrito. Si no, no. Y te vas relajado y con un poco de suerte, como después de comer en un lugar que sabe exactamente lo que es y no tiene nada que demostrar.
Y sí, se queda contigo.