22/01/2026: Restaurante especial y muy bueno. Comida de verdad, preparación excelente, consejo de vino muy bueno y precio-calidad razonable. Me encantó la experiencia y, como no pude probarlo todo ya que estaba sola, miré la mesa de a lado y me entraron ganas de volver pronto. Probé la ensaladilla cremosa de langostinos, el carpaccio trufado y una mousse de mandarina. Todo perfecto.
10/01/2026: Desde el primer momento la experiencia fue excelente. Nada más llegar nos atendió Godoy, un chico súper simpático, amable y cercano, y sin duda el gran responsable de que disfrutáramos la velada al 100% en muchos sentidos.
Le pedimos una botella de vino, preferiblemente monovarietal de Bobal, y nos sorprendió gratamente con una elección que nos encantó. No solo acertó plenamente con la recomendación, sino que además nos explicó cómo conoció la bodega, dónde está ubicada y otros detalles que aportan un gran valor a la experiencia. Se nota cuando alguien disfruta y conoce lo que ofrece.
Decidimos no elegir los platos y dejarnos llevar por su criterio, pidiéndole que nos sacara tres platos a su elección. La sintonía fue tan buena que confiar en él fue todo un acierto:
• Yogurt de foie con cremoso de parmesano: suave, sedoso y lleno de sabor. Un plato sorprendente (con dos estrellas Michelin), que nos encantó desde el primer bocado.
• Carpaccio de Wagyu: bien preparado, corte fino y buen sabor. Correcto y agradable, especialmente acompañado del vino recomendado.
• Alcachofas: muy bien cocinadas, tiernas y con mucho sabor.
El trato fue excepcional, muy cercano y agradable, y eso hace que este tipo de experiencias se disfruten el doble.
Como pequeña crítica constructiva, me gustaría que el ambiente fuese algo más cálido y acogedor, quizá con un mobiliario más acorde a la propuesta gastronómica del lugar. Es una opinión totalmente subjetiva y que en absoluto empaña el trabajo de la cocina, que sin duda es la gran protagonista.
Gracias, Godoy, por hacernos sentir tan bien, y a todo el equipo por su trabajo.
Hasta la próxima.