Una cálida bienvenida por parte del personal amable y profesional. Desde nuestra segunda visita, nos ofrecieron un pequeño extra, una copa de vino espumoso de cortesía al final de la comida.
La comida fue agradable y original, con ingredientes de buena calidad.
Chiringuito en la playa, ambiente muy agradable.
Menú un poco limitado en opciones y sin pescado a la plancha pero con buenos productos.
El servicio es rápido y los camareros disponibles.
Buen sitio para cenar con música en directo. La carta tiene cosas muy interesantes. La ensalada de gambas, los nachos, los tacos de cochinita pibil y las croquetas de tinta de calamar, todo muy bueno. Trato exquisito por parte de Jose. Recomendable.