El camarero es tan amable y agradable como poco competente. Empezamos con que a todas las mesas les puso unas aceitunas menos a nosotros que se le olvidó. Algo pasó con la comanda del pulpo que pedimos que tardaba, tardaba... Nos dijo primero que era por el carbón, luego que se habían liado,... Al final nos invitó entre plato y plato a una copa de cava y luego a un postre para compensar (ya señalamos que era muy amable). Cuando finalmente vino el pulpo, había anotado erróneamente que era para compartir por lo que intentó llevárselo para que el otro comensal no tuviera que esperar por el suyo (parece broma pero fue así. no le dejamos).