Buen ambiente, local pequeño que pone terraza en la plaza de al lado, fantasía para cuando hace buen tiempo. Venden piadinas italianas y la relación calidad precio es bastante buena. Los chicos son súper agradables.
Es un sitio curioso, porque tienen un pequeño local donde cocinan y un poco más abajo de la calle hay una plaza con un parque infantil y ahí tienen montada la terraza, que es una delicia ahora en verano, tranquilo y nada ruidoso. La comida está muy buena, se ve todo casero, salsas incluidas, y la relación cantidad-precio nos sorprendió, pedimos 2 piadinas para cenar 2 personas, pensando que nos íbamos a quedar con hambre, y yo no me pude terminar la mía, llevan mucho relleno y de todos los ingredientes que indica, no escatiman en ninguno. La comida la sirven en bandejas de plástico sobre un papel, y eso sería un punto a mejorar, una mejor presentación. La bebida no la recuerdo especialmente cara y ponen unas tapas curiosas, como mini piadinas, por ejemplo. Nosotros repetiremos seguro.
Fuimos atendidos por Carlos con una atención excelente y muy profesional, además íbamos con nuestro perrillo y se preocupó de darnos agua. Las piadinas super buenas y a buen precio. Sitio muy recomendable