Servicio impecable: desde el servicio a la mesa hasta la calidad excepcional de la comida. Fui con mi mujer y un amigo más, nos pedimos las gyozas de cochinillos, que se derretían en la boca, 3 tipos de Sushi Rolls diferentes cada cual más bueno y el Poke Limão de Langostino y otro de Pollo: ambos tremendamente buenos. El precio fue de 40€ por persona, incluyendo agua y café.
Fue una experiencia para el paladar más que una cena: 10/10.
Me lo recomendó un amigo y la verdad que este lugar es para repetir. La comida increíble, las camareras fantásticas. Sandra y su compañera son amables, simpáticas y muuuuuy atentas!!! Tendremos que repetir porque ambientes así no se encuentran fácilmente y nos quedamos con ganas de más!