No volveré, pedí un vino tinto cariñena y no sabía ni lo que le decía la camarera morena así no se si ara mucha clientela es de las que están y le da igual el cliente, encima se lo pido frío por favor y me lo trae caliente, las tapas aceitosas y con poco fundamento, por no hablar de los precios 8€ 2 vinos y 2 tapas....es más barato una tapa y un vino en pleno centro de Zaragoza que ahí... Par no volver ya no es lo que era...
No puedo valorar la comida, porque no comimos nada, pero había un cuadrilla en una mesa de al lado y todo lo que pidieron tenía una pinta ¡ESTUPENDA! Sin duda, volveremos y probaremos esa comida con tan buena pinta
Me parece increíble que todavía existan sitios así. Como estar en casa a gusto desde que entras por la puerta. Los trabajadores son muy amables y te sirven al segundo.
Ojalá todos fuesen así.