Al lado de Alcántara y su puente romano,en un antiguo convento y fabrica de harina,llegas a una hospedería espectacular.
En el restaurante una atención estupenda y en la mesa unos platos espectaculares.
Luego,en la terraza del bar,unos cafés al solete con la mascota.
Todo muy agradable
Además se puede visitar la antigua fábrica de harinas
Hemos ido dos familias (siendo un total de 8 personas) y hemos comido el menú del
día y todo perfecto!!! Tanto la comida como el servicio.
Un menú de 20€ con bebida, postre, aperitivo y pan incluido. Y Todo buenísimo!!!!!!
100% que repetiremos.