01/04/2026: Experiencia culinaria en todos los sentidos. Ubicación fantástica frente al mar. Si no hace viento la terraza en el primer piso es un plus. Hemos realizado el menú del mediodía y es muy recomendable. Los camareros muy amables y atentos en todo momento.
26/03/2026: Un lugar que te reconecta con la vida
Hay lugares excepcionales que, durante una comida, te reconcilian con la vida, con toda la humanidad.
El restaurante Rom en Roses es uno de ellos, y con mucha diferencia.
Aquí, la cocina se convierte en un lenguaje, una invitación a compartir y a viajar. Los productos locales se presentan en una sutil armonía donde cada plato cuenta una historia. Janary (disculpen la ortografía) y Raúl te reciben con genuina calidez y atención.
Los aperitivos despiertan los sentidos y preparan el paladar para un espectáculo culinario de una intensidad excepcional. El atún rojo mediterráneo se presenta como un tartar rebosante de color y aroma, mientras que la exquisita vieira se posa en una nube de chocolate blanco: una combinación inesperada, casi divina.
Luego llegó la paletilla de cordero, increíblemente tierna, que se deshacía en una sinfonía de sabores.
El filete de ternera, por su parte, alcanzó la perfección: cocinado a la perfección, tierno y jugoso, una auténtica delicia.
¿Y qué decir de los postres? Un instante de dulzura y placer suspendido en el tiempo: delicados sorbetes, refinados pastelitos… un último guiño a la belleza de las cosas sencillas.
Finalmente, Fausto, el dueño —jovial, apasionado, el alma del restaurante— ofrece este lugar encantador con su característico toque de picardía y generosidad.
Un lugar precioso, de esos que Roses merece tener muchos más.
Enhorabuena a todo el equipo y, sobre todo… gracias.
Volveremos, seguro; está escrito en algún lugar, entre risas y el recuerdo imborrable de sabores deliciosos.