Si hay algo que sabe hacer bien esta tienda, es convertir platos tradicionales en auténticas delicias. Sus croquetas son simplemente espectaculares: crujientes por fuera, cremosas por dentro, con un sabor casero que te transporta directamente a la cocina de la abuela. Ya sean de secreto y miel, o verduras y queso de cabea.. cada variedad que tienen 13 sabores, tiene su encanto y está perfectamente equilibrada.
Pero lo que realmente sorprende son las salchichas al vino. Jugosas, bien cocinadas y bañadas en una salsa rica y aromática que pide pan para mojar. El vino está perfectamente integrado, realzando el sabor de la carne sin dominarlo, y el resultado es un plato reconfortante, sabroso y lleno de carácter.
Además, la atención en la tienda es excelente: cercana, rápida y con un trato que hace que quieras volver. Se nota el cariño con el que preparan cada receta, y eso marca la diferencia.
En mi opinión, es la primera vez que pedimos yo y mi pareja y todo estupendo por parte de los dos, no vamos a hacer comparaciones por que cada negocio se adecuará a un tipo de clientela y unas necesidades lo que determina la calidad del servicio para cada persona.
Hemos pedido a través de Glovo y la comida ha llegado en perfecto estado, muy buena calidad y antes de lo previsto.
El precio está muy bien y cada persona sabe a lo que se atiene cuando come o realiza un pedido, que es lo que se debería pensar en vez de criticar destructivamente.