17/03/2026: Soy un cliente fiel de este Restaurante desde hace años, voy prácticamente todas las semanas con mi familia. Me duelen algunas reseñas negativas que leo por aquí, porque a nosotros siempre se nos ha tratado con cariño y respeto, y son muy buena gente. Cándido el camarero, es un gran profesional atento y cariñoso. Cuando te dice “cariño”, lo dice desde el respeto y desde su forma de ser, no entiendo las críticas por eso. Julio se esfuerza en la parrilla diariamente en sacar lo mejor para sus clientes, los que se quejan de que salen ahumados, que vayan a un Restaurante Michelin, que se pongan al lado de la ventana o en la terraza. Si salen ahumados es porque hacen la comida a leña, y es calidad. Todos los camareros son atentos y respetuosos, y todos en ese restaurante se esfuerzan, pasan muchas horas ahí, para servirnos a nosotros. Un trabajo duro, de muchas horas, atendiendo o pegado a una parrilla, pasando calor y sufrimiento. Y lo que no se ve cuando cierran. A la hora de comentar, hay que tener un poco de sensibilidad y respeto, que detrás hay una familia que intenta dar lo mejor de sí. Yo confío en ellos, y he llevado a todos mis hijos, que no son pocos, a comer ahí, y lo seguiré haciendo, porque la comida es de calidad y el trato es el mejor. Te tratarán como tú trates. Si entras a un negocio con prepotencia e intentando poner tus normas, seguramente te mirarán mal. Respeta y serás respetado. Ojalá más restaurante como este y más gente como Julio, Cándido y Andrea.
09/03/2026: La comida muy muy buena, debe ser de los pocos lugares en donde las papas fritas no son congeladas, además son de cosecha propia, espectaculares. Otro de los platos que no tiene comparación es el codillo, el personal super-atento