01/03/2026: Llevaba tiempo deseando ir a este sitio. Evocación a la comida casera, con guisos como los de antes, que se van perdiendo en el baúl de los recuerdos. Teníamos reserva y se mantuvo la mesa aunque llegamos algo tarde. Bien. Servicio atento y agradable, a pesar del lleno en sala, la tardanza no fue grande para el comienzo de la comida. Pedimos para arrancar un plato de papas con mojo picón, pero no fue un acierto: eran patatas fritas, no "papas". Las papas para el mojo picón tradicional (papas arrugadas canarias) no se cortan, se cocinan enteras y con piel. En fin, eso creo que debe mejorarse. Esta manía de poner patatas fritas en vez de papas (aunque no sean con papa canaria) debe acabarse, en favor del sabor y la tradición. Pasamos luego a una media de carrillada en salsa: sabrosa y especiada, sí, sin embargo echaba en falta melosidad y oscuridad y "punch" en el fondo, y el plato donde se servía no acompañaba, tipo cazuela con la carne sobre las patatas fritas. Por ahora, no estaba cumpliendo mis expectativas. Pero todo cambió a mejor cuando llegaron los guisos: primero una media olla de garbanzos con langostinos, riquísima, portuense y gaditana, donde el pan se tiraba a degüello para hacer sopones y, finalmente la joya de la corona: otra media olla de fabes con almejas y cebolla roja en juliana que estaba para cantarle por soleares. ¡Dios mío, qué cosa más rica! Esto lo salvó todo y me di por bien comido. Se me hizo tan tarde que no tomamos postre. Será en la próxima, en la que ya sé que iré a disfrutar con plenitud de esas fabes, en ración triple. ¡Viva la buena cuchara!
22/02/2026: Muy buena comida y buen servicio.