Nada excepcional. Quizás porque fuimos temprano pero se percibia un entorno bastante desatendido. El local no es nada del otro mundo. Las copas bien puestas y aún estoy intentando interpretar lo que tienen como decoración en los baños
Un lugar con diversos recuerdos colgados en las paredes, imágenes de Berlín en el 89... Servicio amable y sonriente, que ofrece una amplia selección de bebidas y digestivos.