Paramos de viaje y aunque tenían el bar hasta arriba, nos atendieron con mucha amabilidad y atención. Los platos sencillos pero de calidad, nos pusieron jamón y olivas para amenizar la espera y el bacalao una maravilla demostrando el origen de la cocinera! Muchas gracias, si volvemos a pasar cerca no dudaríamos en repetir!!
Estuvimos comiendo aquí tres personas el día del patrón del pueblo.
Había mucho ruído y la música siempre algo por encima de dicho ruído.
No sé si tienen menú pero aquel día no disponían de él.
Tuvimos que esperar mucho rato a que nos sirvieran. Ellos eran conscientes de ello y nos trajeron jamón y aceitunas para acortar la espera.
Cabe decir que aunque los precios de la carta no eran asequibles comimos muy pero que muy bien y, aún teniendo tantos clientes en la zona de barra, siempre estuvimos muy bien servidos.
El personal, muy amable y atento.