El bar tendrá unos 20 años y necesita una pequeña reforma, parece de los años 70 .
Fui a almorzar y no tienen una tortilla de patata , que es lo típico en Zaragoza para desayunar, eran las 9 de la mañana y no puede faltar .
Servicio rápido .
Café muy bueno.
Terraza de 10