¡Hemos ido un par de veces, a desayunar ya cenar, y el trato es siempre excelente! Son muy amables, te sirven con mucha amabilidad y siempre tienen una sonrisa, tanto la chica como el chico.
La comida es buena, las tapas son completas y sabrosas. Las bravas del Casal están muy buenas y las del infierno también, un picante soportable. Muchísimas gracias!! Tienen una gran terraza y un comedor muy amplio.