Es un bar de barrio, regentado por chinos, con aspiraciones a restaurante. Tiene una buena terraza exterior cubierta. Mientras se vaya a tomar unos refrescos todo está bien, siempre te ponen algo para picar pero, si lo que deseas son unas raciones o algo, que tenga que intervenir la cocina, eso es otro cantar. Desastre total.
El resultado está bueno pero una hora más tarde de hacer el pedido.
Organización interna: CERO PELOTERO.