Se encuentra semiescondido en un primer piso, llama el nombre la atención pero es que. Está muy rico todo. Empezamos con la ensalada de cangrejo langostino y mango y bien! Luego subimos un nivel con el brioche de cochinillo que tenía matices de canela! Y acabamos con el volcán de ternera que está espectacular! Además la presentación de los platos está muy cuidada !
Pedí una ensalada de tataki de atún rojo y mango que estaba deliciosa: una mezcla de sabores muy interesante.
También, pedí el Taco de Pollo al Curry Thailandés que le dio un sabor picante a la comida. Muy bueno también.
El servicio fue magnífico. Alejandro, el camarero, fue muy educado, atento y prepara unos tintos de verano muy buenos.